Lectura de BILDU sobre la crisis en el Ayuntamiento de Zierbena

Durante las últimas semanas, la crisis institucional que se vive en el Ayuntamiento de Zierbena ha recobrado actualidad mediática debido a la moción de censura presentada por los dos grupos políticos de la oposición (Zierbena Beti y BILDU). A este respecto queremos exponer los antecedentes y las razones que nos han llevado a BILDU a llegar a este extremo. De la misma manera queremos hacer nuestra lectura sobre la alarmante crisis existente en el consistorio:

PNV: Años de despotismo en el Ayuntamiento de Zierbena

El PNV es el partido que ha ostentado la alcaldía de Zierbena desde los inicios de su andadura como Ayuntamiento independiente. En todos estos años, la gestión del PNV se ha caracterizado por un modelo cerrado a cal y canto, tanto hacia la oposición, como hacia toda la ciudadanía. Un modelo de gestión caciquil, en el que el PNV ha hecho valer sus sucesivas mayorías absolutas para hacer y deshacer sin ningún otro criterio que el suyo y negando la información al resto de grupos políticos. Sucesivamente, incluso mediante modificaciones reglamentarias, se ha procurado reducir la participación de la oposición municipal y de las vecinas y vecinos a la mínima expresión.

En 2011, el inicio de una nueva legislatura, no supuso ningún cambio en el proceder del equipo gobernante. El PNV siguió en su habitual actitud con total impunidad. Ante esto, en enero de 2012, BILDU trasladó al equipo de gobierno una propuesta a favor de una gestión municipal más transparente.

 

Abril de 2012: Definitivamente, el gobierno municipal se parte en dos

En abril definitivamente reventó el equipo de gobierno: tres concejales del PNV mostraron su desmarque con respecto
a la autoridad del alcalde. El alcalde, y por tanto el PNV, perdía el poder absoluto que ejercía sobre todos los órganos de decisión municipales. Fue el comienzo de la crisis municipal.

Desde abril, en la oposición, BILDU ha sido testigo de una deriva institucional que ha llevado la propia gestión municipal a una situación ingobernable. Con el equipo de gobierno irremediablemente roto, el alcalde prosigue su gestión con el apoyo de un único concejal. BILDU desconoce las verdaderas razones que puede haber detrás de esta ruptura, se entiende, que debe de ser el propio PNV quien debe de dar explicaciones al respecto. Pero, a pesar de ese desconocimiento, BILDU, en todo este tiempo, no ha parado en su empeño por buscar una solución consensuada que posibilite la gobernabilidad de Zierbena.

 

NEGOCIACIÓN CON EL PNV: BILDU y Zierbena Beti abren una negociación por un nuevo modelo de gestión municipal que garantice la gobernabilidad del Ayuntamiento.

Ante la preocupación que generó esta ruptura y frente a un equipo de gobierno del PNV totalmente minorizado, BILDU, junto con Zierbena Beti, inició un largo proceso de reuniones con el PNV para intentar resolver la crisis existente en el consistorio. En esa serie de contactos, desde BILDU y Zierbena Beti se hizo entrega al PNV de una propuesta mediante el cual se garantizara la gobernabilidad municipal y se avanzara en la toma de compromisos hacia un nuevo modelo de gestión verdaderamente democrático, abierto, transparente e integradora con respecto a todos los grupos políticos. Una propuesta, cuyo objetivo era romper con el oscurantismo reinante en el consistorio y la apertura de una gestión colectiva que se fundamentara en la participación popular. La propuesta consistía en una serie de compromisos en los que entre otros se incluía:

- Un mayor control del gasto municipal: eliminando gastos innecesarios, adaptando los sueldos de cargos
políticos sobredimensionados, suprimiendo entidades innecesarias y desarrollando iniciativas de fomento de empleo

- Por un desarrollo urbanístico, medioambiental y municipal sostenible

- Por un nuevo modelo de gestión: participativa, transparente. En el que todos los grupos políticos sean participes y en el que se abran espacios de decisión a la ciudadanía.

 

El PNV dice NO:

El empeño de BILDU y Zierbena Beti no fueron suficientes para poder iniciar un proyecto municipal compartido con
el PNV. Las discrepancias del PNV respecto a la propuesta de Zierbena Beti y BILDU se centraron sobre todo en dos ámbitos:

1)      El recorte del sueldo del alcalde: Las dos formaciones de la oposición solicitaban su adecuación a la de un municipio de 1.500 habitantes. Actualmente el gasto anual que genera el alcalde a las arcas municipales es de 68.000€ más dietas.

2)      La falta de voluntad del PNV para paralizar el pelotazo urbanístico en las marismas de la playa de La Arena.

La negación del PNV de establecer garantías por la democratización y apertura del consistorio, trajo el bloqueo de las conversaciones. El alcalde prosiguió con su habitual manera de actuar; ninguneando a la oposición sobradamente mayoritaria (7 sobre 9) en el Ayuntamiento y gestionando el consistorio a golpe de decreto.

 

UNIDAD DE ACCIÓN: BILDU y Zierbena Beti unen esfuerzos por promover otra manera de gestión municipal desde la oposición

Ante el bloqueo del PNV y la imposibilidad de llegar a ningún acuerdo, a mediados de junio, Zierbena Beti y BILDU anunciaron que unirían sus esfuerzos para impulsar iniciativas desde la oposición. Se registraron 3 mociones en los que se demandaba 1) La paralización cautelar del proyecto en las marismas, 2) la reducción significativa o eliminación del sueldo millonario del alcalde y 3) la celebración de plenos ordinarios mensuales (actualmente trimestrales). Se solicitó un pleno extraordinario para que las mociones pudieran ser debatidas y votadas.

Con todo ello, BILDU, se reiteraba en su apuesta por que se estableciera el pleno como órgano decisorio.
Eliminando así el uso abusivo de decretos y buscando fórmulas que permitan llegar a acuerdos entre diferentes, abriendo la gestión municipal a todos los grupos políticos y adoptando consensos para avanzar en la construcción de
Zierbena.

 

EL PNV ABUSA DE SU PODER: Bloquea la batería de mociones de la oposición

El PNV ejerció su poder impidiendo el debate de las mociones presentadas por los grupos de la oposición y paralizando la demanda de convocatoria de un pleno extraordinario. Pero además, en contra de eso, en su empeño por ningunear a la oposición, el alcalde, convocó para el 17 de julio otro pleno extraordinario para debatir un cambio de crédito en el presupuesto municipal. Un debate que perfectamente se podría haber debatido en el pleno ordinario que se celebrará el 26 de julio.

 

Ante la ingobernabilidad, MOCIÓN DE CENSURA

El alcalde Marcelino Elorza, con su actitud caciquil, ha abocado a Zierbena a un extremo insostenible, ingobernable y sumamente alarmante. Ante esta situación, BILDU no se ha mostrado impasible; esta situación extrema le ha forzado junto a Zierbena Beti a presentar una moción de censura contra el actual alcalde.

Esta moción no ha sido admitida a trámite por el secretario municipal. BILDU era consciente de dicha posibilidad, sabía que la viabilidad jurídica de la moción de censura no estaba del todo asegurada. Pese a ello, la actitud del alcalde y el PNV no han dado otra opción que por tal de descongestionar y romper el bloqueo existente en el Ayuntamiento llegar a este extremo.

 

DE AQUÍ EN ADELANTE: Hacia el empoderamiento popular, mucho trabajo por hacer

Tal y como se ha visto en la actitud que ha tenido desde la ruptura del equipo de gobierno hasta hoy, a BILDU en ningún momento le ha cegado el ansia de poder. Desde el inicio hasta el final (primero en las negociaciones con el PNV y luego en la unidad de actuación con Zierbena Beti) ha trabajado sobre la premisa de consolidar un nuevo modelo de gestión municipal en el que puedan incidir todos y cada uno de los grupos políticos. Una gestión, además, que permita la eliminación del actual oscurantismo dando entrada a la participación ciudadana y actuando con total y absoluta transparencia hacia la ciudadanía.

Ha sido el PNV quien se ha proclamado con sus únicos 2 concejales a actuar como soberano exclusivo del Ayuntamiento de Zierbena. Ha sido la formación jeltzale quien se ha negado de manera reiterada a las propuestas que desde la oposición se le han hecho por una gestión en el que no haya exclusiones y en el que la responsabilidad gubernamental se reparta de manera colectiva entre todos. Es el PNV quien se ha aferrado a la poltrona, negándose a renunciar a privilegios desmesurados (no acordes a la crisis económica actual: los 68.000€ más dietas del alcalde, la liberación por 56.000€ en una sociedad pública del otro concejal…) y a ceder cotas de poder.

De aquí en adelante BILDU seguirá trabajando en la misma línea que hasta ahora. Estudiará con sus propios servicios jurídicos la justificación que el secretario municipal ha utilizado para negar el trámite de la moción de censura. Pero no establece por objetivo el emprender una batalla legal sobre este tema por dos razones: 1) para poder costear los servicios jurídicos necesarios en la activación de un contencioso de esta índole podría crear un importante desembolso municipal, un sobrecoste que BILDU no está dispuesto a cargar sobre el Ayuntamiento, entre otros debido a la situación económica actual, y 2) la discusión se debe centrar en el desarrollo de un nuevo modelo de gestión, BILDU no quiere caer en debates meramente jurídicos, y mucho menos personalistas o partidistas, se ve mucho más prioritario la discusión sobre el propio modelo que sobre la persona o el partido.

En este sentido, BILDU seguirá impulsando la unidad de acción entre diferentes, promoviendo mociones e iniciativas que impulsen un viraje en la manera de actuar del gobierno. Al mismo tiempo, seguirá trabajando en la calle, informando sobre lo que está pasando dentro del Ayuntamiento. También promoverá el debate sobre la creación de nuevas alternativas populares para acabar con las actuaciones de este cortijo atrincherado en el consistorio y fomentará nuevos modelos de relación Ayuntamiento-ciudadano y de activación social que permitan avanzar hacia el empoderamiento popular.

BILDU ZIERBENA, 20 de julio de 2012